El nombre de Canaria, que con la conquista sería extendido al conjunto del archipiélago (en plural: Canarias), siguió utilizándose para referirse a la isla durante mucho tiempo, si bien, convivió con la denominación Gran Canaria aparecida ya en el siglo XIV, siendo el uso de uno u otro apelativos válidos durante siglos. Para el surgimiento del apelativo "Gran" hay distintas versiones, todas coincidentes en que fueron los conquistadores los que añadieron dicha palabra, con una mezcla de temor y admiración, a la vista de la valentía y buen hacer de los nativos de la isla, así como a la riqueza de la misma. La primera referencia ("Canaria la Grande") aparece en la Crónica de Enrique III, de 1393.
(Imagen de la playa de Maspalomas, Gran Canaria)